Ya sabes entrar y salir. Hoy cruzamos la línea importante: dejar que el agente haga cosas — crear archivos, ejecutar comandos. Y aquí está el detalle que te deja confiar en él: antes de tocar cualquier cosa, te pide permiso. Siempre. El volante es tuyo.
Tu primer archivo creado por la IA
Create file
bienvenida.txt
Do you want to create bienvenida.txt?
- 1. Yes
- 2. Yes, allow all edits during this session (shift+tab)
- 3. No, and tell Claude what to do differently (esc)
? for shortcuts
Repasa la secuencia: pediste, pensó, anunció la herramienta (⏺ Write)… y se detuvo a preguntar. Nada se escribió en tu disco hasta que diste Enter sobre el «Yes». Ese instante de pausa es la diferencia entre un copiloto y un pasajero que agarra el volante.
Leer las tres opciones
El diálogo siempre ofrece variantes de lo mismo: Yes autoriza esta acción puntual; Yes, allow all edits during this session le da vía libre para editar mientras dure la sesión (útil cuando ya confías en la tarea); y la tercera es la más útil de las tres: No, and tell Claude what to do differently — rechazas Y le explicas qué hacer en su lugar. Decir que no con instrucciones también es dirigir.
Con comandos, igual
La misma cortesía aplica cuando quiere ejecutar un comando en tu terminal:
Bash command
ls
Do you want to proceed?
- 1. Yes
- 2. Yes, and don't ask again for ls commands in mi-jungla-ia
- 3. No, and tell Claude what to do differently (esc)
? for shortcuts
¿Notaste que reconoces el comando? Es ls, tu viejo conocido. Por eso este camino empezó en la terminal: cuando el agente propone un comando, tú puedes leerlo antes de autorizarlo. La opción 2 aquí es más fina — «no vuelvas a preguntar por ls en esta carpeta» — permiso quirúrgico para comandos inofensivos.
El volante, a fondo (próximamente)
Este sistema tiene mucha más tela: modos de permiso, configurarlos por proyecto, e incluso formas de saltarse las preguntas cuando sabes exactamente lo que haces — con el criterio y las precauciones que eso exige. Ese nivel de control merece su propio contenido, y está en el mapa de la jungla: próximamente. Por ahora, quédate con la regla de oro: si no entiendes lo que te está pidiendo autorizar, la respuesta es la opción 3.
En la próxima parada, el otro lado del volante: cómo dar órdenes que consiguen exactamente lo que quieres.
