git es la máquina del tiempo de tu código: guarda «fotos» de tu proyecto para que experimentar nunca sea peligroso — siempre puedes volver a la última foto buena. Como los puntos de guardado de un videojuego, pero para tu trabajo. Ya lo instalaste en el sendero anterior; hoy lo estrenas. Y tranquilidad: los cuatro comandos de hoy funcionan idénticos en Mac y Windows.
Tu primer repositorio
Un repositorio es una carpeta que git vigila. Se crea con dos palabras, y tu carpeta de práctica es la candidata perfecta:
$ git initInitialized empty Git repository in /Users/ana/mi-jungla/.git/
Nada explotó (costumbre de la casa). git ahora observa la carpeta, pero todavía no ha guardado ninguna foto.
La foto: status, add, commit
El ciclo de git son tres pasos con nombre honesto: status te dice qué cambió, add elige qué entra en la foto y commit la dispara con un mensaje. Míralo completo:
- Eso que dice ahí, pero sin saber qué pasó por debajo
$ git statusUntracked files: diario.txt$ git add diario.txt$ git commit -m "primer día en la jungla"[main a1b2c3d] primer día en la jungla 1 file changed, 3 insertions(+)
El mensaje entre comillas es la etiqueta de la foto: escríbelo para tu yo del futuro, que llegará preguntando «¿qué hice aquí?». Y sí — esto es exactamente lo que ejecuta el botoncito ✓ de tu IDE. Ahora sus mensajes de error te van a hablar en un idioma que conoces.
El álbum: log
$ git log --onelinef4e5d6c agrego la lista de comprasa1b2c3d primer día en la jungla
git log --oneline es tu álbum: cada línea, una foto con su etiqueta. Con esto te alcanza para lo que viene, y la razón es concreta: cuando un agente de IA trabaje en tu proyecto, va a registrar sus cambios exactamente así. git es el idioma en el que vas a auditar a tu copiloto — ese copiloto llega al final del sendero. Antes, la próxima parada: scripts que hacen la tarea por ti.
